bye, bye Kin

Hace justo una semana escribía aquí acerca de los nuevos dispositivos móviles, pensados para la web social, que presentó hace pocas semanas Microsoft: los dos modelos de Kin. Ahora debo actualizar mi propia entrada, porque se acaba de anunciar la cancelación de ambos modelos, que ya no llegarán nunca a Europa, y sólo se mantendrán a la venta mientras queden existencias de aparatos en las tiendas de Estados Unidos.

La razón detrás de esta cancelación es la debilidad de las ventas: se han vendido menos de 10.000 unidades de Kin en dos meses, y eso a pesar de que ya se redujo su precio en más de un 50%. Aunque nunca se dijo que el Kin fuera a competir con el iPhone, ese papel deberá jugarlo (si puede) el próximo Windows Phone 7, es ilustrativo apuntar aquí que, en un solo fin de semana, Apple vendió más de un millón y medio de terminales iPhone 4. Como se ve, en este caso las cifras cantan.

La explicación oficial de Microsoft no es, sin embargo, tan sincera. Cuentan sus portavoces oficiales que la empresa ha decidido fusionar el equipo de desarrollo de Kin (en realidad, una compañía independiente, llamada Danger, que Microsoft adquirió en el 2008) con el equipo dedicado a desarrollar Windows Phone 7, con el fin de concentrar sus esfuerzos en una iniciativa más importante para Microsoft y, a priori, también de mayor ambición.

Claro que los problemas de Microsoft con el Kin son una mota de polvo en comparación con los que está teniendo Apple con su iPhone 4. Esta misma semana, dos compradores del nuevo dispositivo de Apple presentaron una demanda en los juzgados del estado de Maryland (cercano a la capital del país, Washington DC) contra Apple con los argumentos de que el fabricante vendió teléfonos defectuosos y, además, que sabía que lo eran en el momento de ponerlos a la venta. El defecto, de sobras conocido a estas alturas, pues ha merecido decenas de portadas de medios informativos de todo el mundo, es la pérdida de cobertura al tocar accidentalmente con la mano la antena del aparato.

Hay varios puntos que merecen comentario en este asunto. Por un lado, resulta sospechoso que Apple se ponga a vender ahora por primera vez, después de varios años del iPhone en el mercado, unas fundas de plástico que se han rebelado como la única solución valida, por el momento, para resolver el problema (¿o debería decir para paliar el defecto?). El precio de estas fundas es de 30$.

Otro punto que merece comentario es la actitud, claramente arrogante y muy en la línea del tono que suele usar Steve Jobs, presidente de Apple, en sus declaraciones, con que la compañía ha dado respuesta a las quejas de sus clientes. De sus palabras se desprenden dos únicas alternativas para los usuarios de iPhone 4: o bien que aprendan a sostener bien el teléfono en la mano, o bien que lo devuelvan a la tienda (claro que, en este segundo caso, perdiendo el 10% del precio de compra).

La alternativa intermedia pasa por comprar la funda de plástico que mencionaba más arriba. Naturalmente, hay varios diseños y colores para elegir.

Aún es pronto para saber qué ocurrirá con el iPhone 4 y con las demandas (son ya más de una) interpuestas contra Apple. Por fortuna, el sistema judicial de los Estados Unidos es más rápido que el español y no tardaremos años en saberlo.

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  1. Retroenlace: Bitacoras.com

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