Donuts


Hace unos meses, PANRICO decidió envasar sus donuts individualmente. Según hizo público, de esta manera los donuts se mantienen frescos durante más tiempo, a la vez que se pueden llevar más cómodamente encima.

Este nuevo envase individual era una continuación de los típicos envases de dos unidades que conocemos bien de verlos en los estantes de los supermercados, gasolineras, etc. Así pues, si los consumidores de donuts estábamos ya acostumbrados a este envase, ¿por qué no extenderlo a los bares, en este caso con envases individuales, ya que es de uno en uno como se acostumbran a tomar?

Malas noticias, no funcionó.

Hace pocos días, PANRICO ha anunciado que renuncia a seguir destribuyendo sus donuts en envases individuales a los bares, para volver al tradicional método de los donuts colocados en simples cajas de cartón, y completamente desnudos, sin vestir de plástico.

Para mí el fracaso de esta idea ilustra una práctica típica en muchos mercados y con la que estoy totalmente en contra: la idea de que la reducción contínua de costes autoriza a las empresas a empeorar su producto.

Al fin y al cabo, con el envasado individual, PANRICO perseguía alargar la vida de su producto en el lugar de venta, reduciendo así los gastos de distribución al pasar de una distribución diaria a una, por lo menos, cada dos días. Que el cliente saliera perdiendo al consumir un producto que quizá llevaba uno o dos días en aquel bar en lugar de un producto fresco del día debía de ser lo de menos.

Que la revisión permanente y, a ser posible, la reducción de costes es imprescindible en una empresa no está en discusión. Lo que sí debería estarlo, y es ésta la idea con la que estoy en contra, es que esta reducción de costes deban pagarla los clientes. Esa es la línea roja que una empresa no debería traspasar.

Por suerte, los donuts viven en un mercado competitivo, por lo que los clientes tienen realmente poder para rechazar aquello que no quieren. Ojalá fueran así muchos más mercados.

Para terminar (de momento, que este tema me interesa y volveré a él otro día), un ejemplo bueno de reducción de costes: el tapón de plástico de las botellas de agua. ¿Verdad que algunas marcas lo han reducido de tamaño? Y no hemos perdido nada con el cambio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>